Añadas
Añada/diario de cosecha
2024
Añada 2024
¨Arrancó un nuevo año con una montaña que merecíamos hace años¨. El invierno 2023 trajo el fenómeno de El Niño y con él nevadas grandes en alta montaña, de esas que hacía años no veíamos. Para una zona que vive preocupado por el cuidado del agua, fue un alivio enorme.
Llegó la primavera y con ella las clásicas heladas tardías de octubre y noviembre. En toda Mendoza dejaron números muy dispares, con viñedos vecinos del valle perdiendo entre un 20 y hasta un 70% según la zona. Pero Los Chacayes tiene una virtud que recién se aprecia en años así: la pendiente. El aire frío escurre ladera abajo hacia las partes más bajas del valle y no se asienta entre nuestras plantas. No vimos daño visible por heladas.
“La verdad que viendo viñedos de la zona, pensamos que podía haber daño de todos modos, pero no fue así. Y ahí fue cuando llegó el viento.”
Noviembre y diciembre fueron meses de muchos zondas, largos y de varios días, como pocas veces se recuerda. El viento caliente y seco quemó buena parte de los ápices de crecimiento y, lo más delicado, sopló justo en plena floración y cuaje. Cuando el zonda pega en ese momento deshidrata la flor y el grano no llega a cuajar; el resultado es el corrimiento, racimos que se forman incompletos, con espacios vacíos donde debería haber uva. Tuvimos lo nuestro de corrimiento, aunque moderado comparado con otros.
“Sabiamos lo que podía pasar, caída de producción y todo, pero seguimos con nuestro cuidado de deshoje en los malbec, algo de abono orgánico y buenos riegos. La vid es de noble y si uno está encima, responde. En un mes y medio el verde había vuelto y respiramos un poco.”
El verano se hizo esperar. Las máximas fuertes llegaron tarde, recién a fines de enero y en febrero, y eso desaceleró el metabolismo de la planta hacia el final del ciclo. Lo bueno de un año fresco y pausado como este es que la evolución del azúcar y la de los polifenoles caminaron casi a la par; ninguna se adelantó a la otra. No hubo que correr. Hubo que esperar y mirar de cerca, parcela por parcela, hasta dar con el punto justo de cada variedad.
¨Fraccionamos los vinos 2022 para desocupar unas barricas y hacer unos lindos ensayos nuevos que teníamos en mente con algo de uva de otras fincas de la zona. La idea de hacer etiquetas realmente diferenciadas a las de a corazon abierto actuales, que son 100% de nuestra finca, con cosas que nos diviertan fermentar y hacer, y cosas que nos produzcan placer beber es fundamental no?¨
Un marzo y un abril de días soleados y casi sin lluvias nos regalaron una logística de cosecha impecable. Cosechamos cerca de dos semanas más tarde de lo habitual, con sanidad perfecta y muy buena madurez.
“Estos vinos hablan de su año. Frescura marcada, elegancia y una tipicidad varietal muy honesta. El viento se llevó algo de cantidad pero nos dejó concentración y carácter. Como casi siempre, la naturaleza esquivó los obstáculos que ella misma puso, y nosotros estuvimos ahí para acompañarla. Vinos que, como nos tiene acostumbrado Chacayes, van a mostrar su mejor cara cuando baje la vividez y la barrica haga lo suyo.”
