Añadas
Añada/diario de cosecha
2018
Añada 2018
“En general un año para repensar, difícil describir todo lo vivido pero lo más emocionante para mí fue tener una cosecha consecutiva impecable. Generamos hermosos recuerdos y para mi cada cosecha la podes recordar por eventos particulares, donde trabajaste, quien recibiste de pasante del extranjero para escuchar sus historias y entrenar, qué acontecimiento importante hubo durante esta etapa tan demandante de largas horas de trabajo ,que como siempre insisto, la parte humana es la que marca la diferencia y formas una familia con diferente apellido, y con las personas que sí tienes el mismo apellido logras verlas solo unos minutos al día! “
“Tuve la alegría de que en mi trabajo actual, en ese momento, pude entrenar un equipo muy joven, algunas personas del exterior, Italia y Francia sobre todo, con el cual pude disfrutar tanto mi trabajo como Enólogo en Bodega Casarena, como así también el poder hacer aCorazón Abierto con un tiempo un poco más holgado de lo común, en tiempo personal. Un año en el cual dio gusto probar uvas y que llegada la noche te daba ganas de seguir en la bodega entre trabajos y risas.”
Un invierno de temperaturas frías, un poco por debajo de lo normal, pero con muy escasas precipitaciones. En general previendo un año posiblemente con falta de agua, comenzamos a trabajar el suelo más de lo habitual y generar un perfil húmedo para que las raíces estén cómodas en etapa de brotación y afrontar las temperaturas normales de nuestro clima con una humedad de suelo ya formada previamente en los 10-15 cmts hacia abajo.
Llegó la primavera y con ella llegaron temperaturas mínimas más bajas de lo normal y temperaturas más elevadas de lo normal. Supimos manejar muy bien la fertilización y abono orgánico del viñedo. Se veían plantas que año a año cada vez estaban más homogéneas y un buen vigor.
En general fue un año muy seco y más cálido de lo normal en todas sus etapas, pero con buena amplitud térmica. Una buena madurez y sanidad que nos permitió cosechar en el punto óptimo de madurez polifenólica. Una acidez málica que suele consumirse por las temperaturas más elevadas, por lo cual, nuestro factor fundamental frente a degustación fue la medición exacta de índice polifenólico total y de acidez málica, para que no se consuma tanta y lograr luego en fermentación maloláctica el gran acido láctico que nos ayuda a hacer vinos más untuosos y amables.
Esta añada 2018 fue muy buena para todas nuestras variedades implantadas; nos permitió olvidar el fenómeno de cambio climático y disfrutar una vez más de una cosecha típica de Mendoza y de nuestra región en particular. Vinificamos grandísimos vinos y sin sobresaltos. Un año que quedará en la historia.
“Fue el primer año en el cual empecé a experimentar con racimos enteros, opuesto a algunos vinos famosos realizados, que incluso se desgranan a mano. Dentro de un 15% de racimo entero y además otras barricas ensayando un porcentaje de escobajo (2-3%). Tuvimos la suerte de encontrar dos componentes nuevos para hacer blends dando frescura o taninos vivos según deseamos y una fruta muy potente que a mi gusto y como cuando cocina un buen cheff, mientras más condimentos tenga, mejor saldrá la comida.”
“En el vino tenemos una sola oportunidad de hacer nuestros condimentos al año, un solo tiro, por ende mientras más cosas de buena calidad hagamos, mejor quedarán nuestros vinos finales.”
